Aprendiendo doma natural en Patagonia

Quienes siguen el sitio saben que encontrar productos sostenibles creativos es uno de mis mayores placeres. En este caso les dejo una entrevista con Gabriele Funk, propietaria de La Renania, una estancia en la estepa patagónica que trabaja el concepto de “doma natural” e incluye cursos, por ahora en forma anual, con el objetivo de difundir la importancia y beneficios de este enfoque. En el mes de Diciembre se llevará a cabo el segundo curso de doma natural en este campo, con un programa que se extenderá desde el 8 al 14 de Diciembre. El concepto es intenso y seguramente nuevo para muchas personas, por lo que agradecemos a Gabriele la gentileza de compartir una información tan valiosa como original.

Dos preguntas a Gabriele Funk:

VR: ¿Por qué te parece importante el concepto de doma natural? 

G: Si sostenibilidad es el equilibrio que se genera a través de la relación armónica entre la sociedad y la naturaleza – o sea entre nosotros y el entorno del cual somos parte – es hora de tomar conciencia de que “nosotros” soy yo y “el entorno”, en mi caso, es mi campo en Patagonia Argentina.

No comparto la postura de gran parte de mis vecinos – productores ovinos y bovinos – que consideran al caballo salvaje un feroz competidor de pasturas y espacio para su ganado. Bajo esta mirada solamente económica, el objetivo es reducir o eliminar la cantidad de caballos cimarrones (caballos que viven en estado salvaje pero que tienen antecedentes domésticos) con el fin de optimizar el rendimiento de su ganado, generando al mismo tiempo un ingreso adicional por el pago de parte de los cazadores.

 ¿Cómo funciona esto? Contratan a terceros especializados en rastreo y rodeo de las tropillas, que con métodos totalmente reñidos con el buen trato animal están logrando que los últimos caballos cimarrones de Patagonia se enfrenten a su destino de ser faena para consumo.

Ahora bien, ¿cómo hacer para despertar en mi entorno el interés y respeto por los caballos salvajes cimarrones, o sea por la naturaleza y por la vida misma? ¿Qué hacer para poder soñar con la formación de una conciencia ambiental que sea el sustento de la actividad agropecuaria y un aporte para conseguir el equilibrio ambiental?

Si sostenibilidad es una actitud que empieza por uno mismo. ¿Qué hago y cómo lo hago?

Comenzamos incorporando a las personas que trabajan con nosotros, incentivando la observación de las manadas y compartiendo, mate en mano, esas observaciones. Luego se trabajó en el campo acercándonos de a poco para lograr despertar la curiosidad de los caballos y que lograran conocer al ser humano sin que les signifique una amenaza.

Se buscó que la primera “encerrada” en el corral, les genere una experiencia positiva. Se los arreo sin violencia y se los recompensó con agua y alfalfa. De esta manera se logró establecer desde el comienzo, una relación basada en la confianza y en el respeto, valores fundamentales para la doma natural.

En la siguiente etapa comenzamos con la difusión del proyecto. De la mano de Caroline Wolfer de Natural Horses, a través de los “Cursos de Doma Natural” compartimos la experiencia de tomar contacto con un potro. Esto implica dejarse tocar por el caballo en su interior, en su esencia. Para esto una persona necesita tener coraje para encontrar y trabajar sus resistencias, revelar sus prejuicios, creencias y expectativas. El caballo se dejará tocar con gusto cuando el interior esté en paz y en armonía. Y cuando tengas claro que liderazgo es un acto de amor, no de sumisión.

Mediante este proceso llamado “Doma Natural” se logra que un caballo se muestre muy confiable, con una gran disposición para trabajar y aprender – porque trabaja con voluntad y no está sometido – y además conserva intacto el temperamento del potro.

VR: ¿Qué beneficios obtiene una persona que aprende sobre doma natural?¿Qué podés compartir sobre la experiencia del año pasado? 

G: El espectáculo de observar una manada de cimarrones en el campo es fascinante y el encuentro con uno de ellos “cara a cara” en el corral, aún más. La conexión con un potro, siempre es la conexión con nosotros mismos.

Los cursos en La Renania están enfocados tanto en la doma natural como en el desarrollo personal. La propuesta es aprender a escuchar, observar, entender al caballo, camino directo hacia entendernos más a nosotros mismos y a nuestros congéneres. Domar es desarrollarse. Desarrollo personal es volver a nuestra esencia.

En los cursos domamos, siempre tratando de percibir el individuo caballo que tenemos delante y entender lo que él nos quiere decir y le hace falta. Observación y percepción son la clave del éxito y la base del amanse. ¿Cómo se siente la energía de un padrillo o una yegua líder? ¿Qué tiene que ver eso conmigo y con mi vida?

Una experiencia de este tipo implica dejar atrás por unos días la vida moderna, para sumergirse en el mundo de los caballos, para sentir lo que implica tener y dar tiempo, para conocer nuestro potencial y nuestros límites, desarrollar esas cualidades que teníamos perdidas u olvidadas.  Quizá por eso en otros lugares como Suiza estos cursos también se ofrecen para empresarios y gerentes.

Una  ventaja de estos talleres es que no se requiere experiencia previa. Yo misma me acerqué con ciertas dudas, no hace mucho tiempo, a una clínica de Caroline en el Lago San Martín. Me encontré con un “interlocutor” y un “idioma” totalmente desconocidos para mí y, con el paso de los días, me encontré haciendo con naturalidad cosas que jamás me hubiera imaginado hacer. Esa sensación me volvió a sorprender en innumerables situaciones personales y laborales durante los próximos meses y se hizo más que presente cuando, sin pensarlo, me volví a ver caminando con naturalidad entre los cimarrones de La Renania el día que los encerramos por primera vez.

En el primer curso en La Renania participamos “novatos” a la par de gauchos y expertos domadores, aprendimos juntos, los unos de los otros y todos de los caballos. Cada uno trabajó el desafío, la técnica, el caballo, la inquietud que lo movilizaba y todos compartimos una experiencia única e irrepetible.

Para cerrar me gustaría dejarlos con una cita de Caroline:

“El caballo es tu espejo. Siempre dice la verdad. Si logras aceptarla, llegas a una armonía excepcional.”

¡Gracias Gaby!

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Más información:
Caballos cimarrones de la Patagonia
Caballos salvajes Yendegaia (Video)

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